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REFLEXIONES DESCONFINADAS 3: VILLANOS Y HÉROES

REFLEXIONES DESCONFINADAS 3: VILLANOS Y HÉROES



Ahí van, a la vista de todos; con sus plumas desplegadas en un arcoíris sin colores, burdo y gris.

Faltando a la clase de los solidarios, huyendo de las reglas como si vivieran solos. Extraños entre los extraños, desiguales y rancios. Feos e hipócritas.

Sacando el cartel de: “¡a mí qué me importa!”. Creyendo que son inmortales, impermeables, diferentes, poderosos.

Salieron de la oscuridad para florearse frente a los otros (nosotros) que los miramos atónitos a través de las ventanas.

Se creen héroes cuando en realidad son villanos.

Cientos y miles cubriendo las plazas y las playas, mientras el resto de los mortales (¿será por eso?), los miramos por la tele.

Los villanos bien saben lo que pasa pero prefieren ser malos. Es que así son los villanos. Viven la vida entera esperando un minuto de gloria. Gastan sus días soñando con el momento en que los demás hablarán de ellos.

No hay nada que los haga sentir mejor que mofarse de la crítica fundada y lógica. Porque simplemente son villanos y ellos quieren que la gente los odie. Aunque sea un poco.

Mientras los héroes lo arriesgan todo, cuidándonos en tantas cosas que parecían que no eran tan importantes pero lo son, ellos, los villanos, se ríen en sus caras y en las nuestras.

Algunos hoy, ya podemos tímidamente refrescar el cuerpo y el alma con la brisa o entibiarnos a la luz del sol. Vestidos con nuestros tapabocas coloridos, intentando desarrollar esa nueva capacidad de ubicarnos en el mundo a dos metros de distancia. Y en la calle, nos cruzamos con ellos, los villanos, que ya no están tan alegres (lo sé porque veo sus caras, no llevan tapabocas). Se encontraron de golpe rodeados de otros seres que son mayoría y los ignoran o incluso, les hacen ver su ignorancia.

Con algo de suerte, quizás, hayamos aprendido a no tomar en cuenta a los villanos que siempre estarán y a agradecer cada día, a los héroes que enfrentan la vida con esperanza y amor.

Nosotros decidimos de qué lado estar.


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