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Mostrando las entradas etiquetadas como calle

EL VUELO

  EL VUELO Me topé con ella mientras intentaba correr para no perder el maldito ómnibus que siempre se me adelantaba. Seguro que hacía el ridículo con mi gabardina aleteando a mis espaldas, intentando infructuosamente evitar la trampa eterna de las baldosas flojas. Es que con estas botas de lluvia uno se siente un elefante trasnochado queriendo avanzar con pies ajenos. No sé por qué sucedió, aunque el destino a veces nos hace estas jugadas. Sí, seguramente fue eso; es una respuesta que me doy cuando hay algo que no la tiene. No había otra razón, o no me preocupó en ese momento. Solo sucedió. Fue un instante, un mínimo movimiento de la cabeza que me llevó hacia ella. Un relámpago me volvió a la realidad con su estroboscópica luz y comprobé con rabia, como mi ómnibus pasaba de largo salpicándome, maliciosamente, con un tsunami de agua sucia. Me detuve cansado, enojado y rendido. Humillado una vez más por esta ciudad que hoy me parecía lo más triste y oscuro que se pudiera encontrar. ...

LA PERSIANA (tributo a mi calle)

  LA PERSIANA La persiana a medio cerrar del cuarto de mis padres era nuestro mirador secreto a la calle Asunción.  Angosta y transitada, segundona y humilde, intentaba sin conseguirlo, hacerse lugar entre dos colegas de mayor alcurnia. Una imponente, con título de avenida y aires de grandeza que se convierten en vientos perennes que levantan faldas y estropean paraguas. Otra más humilde y doméstica, que defiende con bravura su estirpe, llevando ómnibus y autos al centro de la ciudad, haciendo sentir el rigor de un empinado y largo, larguísimo repecho. En aquel apartamento de un solo dormitorio, nos acomodábamos mis padres, mi hermano y yo, sin protestar, disfrutando sin lujos nuestra infancia. Mi madre nos decía que no anduviéramos mucho en la calle. Creía que un mundo de riesgos y peligros invisibles estaban esperando para caer sobre nosotros apenas traspasáramos la puerta del edificio y tocáramos las baldosas de aquella desgastada vereda. Fue así que aqu...