REFLEXIONES DESCONFINADAS 1: UN EJERCITO DE OJOS Un ejército de ojos tomó la calle. Miles de miradas perdidas inundando el espacio que dejaron otras que, encerradas, esperan el momento de imitarlas. Cuando sea prudente; o cuando ya no se pueda más. Batallones desordenados de seres con medio rostro con sus gestos perdidos detrás de telones de papel y tela. Perdidas las muecas de disgusto y las sonrisas tibias. Extraviados los labios apretados del esfuerzo o la desazón; escondidas las bocas abiertas por el asombro o el aburrimiento. Perdido el beso, atrapado en el tamiz del tapaboca. Curioso, ¿no?: igual que un virus. Tal parece que tendremos que aprender a ser más escrupulosos para descubrir en los ojos del otro las profundidades del alma; más allá de la poesía y el romanticismo. Tendremos que esforzarnos para que los demás vean en nuestras pupilas el reflejo de nuestros sentimientos. Extraño, todo es muy extraño. Pero real. ¿Cómo será el mundo en quince ...
Historias, versos y otras yerbas.