Ir al contenido principal

Esperanza

 Esperanza


La luz de un cirio recién estrenado, teñía de naranja el altar de la pequeña parroquia del pueblo. Nada se oía.

El eco de las campanas pascuales, se había perdido entre los gastados bancos y las voces alegres de mujeres, hombres y niños, guardaban reposo en los hogares mientras el cura rezaba su último rosario.

En un rincón, la sombra temblorosa de un crucifijo se movía sobre las viejas paredes, anunciando porfiada la esperanza.



Comentarios

Entradas populares de este blog

EL SÓTANO

EL SÓTANO En homenaje a todos los que pasaron por él y dejaron en sus paredes, un pedacito de historia.  Mil gracias "Ficha" y "Chiche" por compartir generosamente conmigo sus recuerdos. Escaleras abajo, el aire se poblaba de historias, y también de fantasmas que ya habitábamos desde tiempos inmemoriales ese recinto, mucho antes de haber sido levantadas sus paredes y dispuestas las ventanas. Incluso antes aún, de que alguien (ya no recuerdo el nombre) bajara esos escalones nuevos y relucientes por primera vez. Por eso puedo con propiedad, contarles esta historia. En este viejo sótano ubicado en la esquina que forman las calles montevideanas de Magallanes y Lima (donde por un descuido del destino se unen el nombre de un conquistador con el de una ciudad conquistada), un grupo de amigos orejeaba las cartas de la vida entre risas, discusiones y copas mientras allá arriba, el loco mundo seguía dando vueltas y vueltas al sol. La luz amarillenta de las lamparitas Gene...

REFLEXIONES DESCONFINADAS 2: TE QUIERO...PERO DE LEJOS

REFLEXIONES DESCONFINADAS 2: TE QUIERO…PERO DE LEJOS. Siempre me acompañó la certeza del primer abrazo aunque no lo recuerde; seguro un regalo de mi madre. Luego nosotros repetimos el ritual y abrazamos a nuestros hijos queriendo llenarnos de tanta felicidad y hacerla eterna.  Porque el abrazo, aunque   fugaz, tiene algo de apropiación, del deseo de no dejar escapar ese momento. Sí, ya sé que hay abrazos de compromiso o de ocasión. Pero yo no hablo de esos. Hablo de los verdaderos, los sentidos, los que surgen porque sí, los que no se calculan ni se piensan. El abrazo, vence a la distancia. Reta y desafía nuestro espacio individual para convertirlo en un lugar compartido. Cuando abrazás, tu corazón queda cara a cara con el del otro, para que se cuenten las cosas que la razón, esa tonta que vive en la azotea, no sabe contar. El abrazo entibia el alma cuando ésta se enfría de soledad o desdicha; o simplemente cuando algún invierno sorpresivo se cruza en nuestra v...